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CASTRAR UN PERRO: VENTAJAS E INCONVENIENTES

CASTRAR UN PERRO: VENTAJAS E INCONVENIENTES

Castrar o esterilizar a un perro puede ser beneficioso, tanto para la salud física como emocional del animal. Son más los puntos a favor de esta práctica que las desventajas si se realiza en la edad correspondiente.

La edad recomendada para esterilizar a un perro es entre los 6 y los 9 meses de vida. Los adultos, pueden ser operados, pero cuanto más mayores sean, más riesgos o complicaciones podría haber en el procedimiento, aunque se trate de una intervención muy simple.

Entérate más en el siguiente artículo.

La castración es beneficiosa para evitar problemas graves de salud como, en el caso de los machos, el cáncer de testículos. Además, si bien no protege por completo contra el cáncer de próstata, si reduce los riesgos de padecerlo. En el caso de las hembras, se elimina el riesgo de contraer tumores mamarios por completo.

Al contraer menos infecciones y enfermedades, los gastos veterinarios se reducirán y vivirá mucho más tiempo.

Por otra parte, debemos hablar de los beneficios que tiene castrar a un perro en relación a su comportamiento.

Una de las mayores ventajas es que, después de la castración, los perros se muestran menos agresivos. Este hecho impulsa que haya mayor sociabilidad entre machos, ya que no se ven como competidores.

Al igual que sucede con los seres humanos, los caninos también actúan según sus hormonas sexuales. La testosterona provoca que los perros busquen marcar su presencia a través de la orina. La castración reducirá este deseo por lo que sólo orinará por cuestiones fisiológicas.

Otra ventaja es que se reduce su instinto y apetito sexual. Por ello, las hembras y los machos no tendrán los instintos de celo característicos. Gracias a ello, es menos probable que tu mascota se pierda por este motivo.

Es cierto que castrar o esterilizar a tu perro tiene un abanico más amplio de aspectos positivos que de negativos, pero no está mal conocer también los inconvenientes de esta práctica.

  • Un perro castrado tiene un mayor riesgo de desarrollar hipertiroidismo.
  • Su apetito aumenta y puede ser más propenso a sufrir obesidad.
  • Está predispuesto a desarrollar dos tipos de cáncer: osteosarcoma y hemangiosarcoma.
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